jueves, 15 de septiembre de 2011

El Señor de Ánimas. Iglesia San Pedro de Lambayeque

Señor de Ánimas
Esta lograda efigie de fines del siglo XVIII, se encuentra en la hornacina central del primer cuerpo del retablo de Ánimas, ubicado en la nave de la Epístola de la Iglesia San Pedro de Lambayeque. Se trata de una talla de madera policromada, con ojos de cirstal. Mide 176 cm. de altura y su autor es desconocido.
 
Descripción: Se trata de una dramática representación de Cristo vivo en la Cruz, en el momento de su expiración. De canon esbelto y de acusada impronta barroca, Su interpretación anatómica ha sido cuidadosamente modelada, a excepción de las manos y los pies. Esto de ninguna manera contradice el que se convierta en una destacada obra de la imaginería virreinal que se conserva en esta Iglesia.

Jesús pende sobre una Cruz con los brazos extendidos y sujetos a ella por dos clavos que le traspasan las manos abiertas con los dedos levemente flexionados.  Tiene el pie derecho sobre el izquierdo clavado también a la cruz, el abdomen algo hundido y el tórax hinchado como consecuencia de exhalar su último suspiro. Presenta una policromía de tonos claros, con laceraciones y tumoraciones verdosas en el pómulo y la mejilla izquierda, los hombros, el tórax, la espalda, las rodillas y el pie derecho, lo que lo hace algo cruento.

La cabeza elevada ligeramente hacia la izquierda, la corona de espinas es superpuesta, la frente es despejada con el entrecejo fruncido y las cejas de trazos finos y rectos. Los parpados profundos enmarcan unos ojos entreabiertos, con la mirada fija en un lugar ignoto, imperceptibles pestañas pintadas en la madera, la nariz recta y algo pronunciada, dotada de aletas de correctas dimensiones. Los pómulos acusados. La boca entreabierta deja entrever la lengua y la parte superior de los dientes. En síntesis el rostro, desencajado, ha sido concebido con gran dramatismo.

La cabellera le cae en dos grandes mechones sobre el pectoral derecho. En el lado opuesto el pelo se desliza hacia la zona escapular, dejando libre el cuello, tensionado por la forzada posición de la testa, y el pabellón auditivo del mismo lado. La barba corta y ligeramente bífida. El sudario es del tipo “cordífero”, anudándose sobre la cadera derecha, donde forma un lazo y deja al descubierto la desnudez de dicho costado.

La Cruz: es de formato rectangular, plana y de color verde.

Estado de conservación: Malo. Presenta huellas del ataque de xilófagos en la frente, labio superior, brazo y tobillo izquierdo. La cruz presenta también huellas del ataque de insectos en la parte del brazo inferior. Por todo esto reclama una urgente y experta restauración.

Orificio en el labio superior, producto del ataque de xilófagos

Orificio en la frente, por el mismo motivo
 Huellas del ataque de xilófagos en el brazo anterior izquierdo


Orificio en el tobillo izquierdo





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