sábado, 9 de diciembre de 2017

LA IGLESIA SAN PEDRO DE LA CIUDAD DE LAMBAYEQUE

Complejo Religioso de San Pedro en Lambayeque (Martinez de Pinillos, 1929)

La imponente Iglesia Matriz de San Pedro, parte integrante del Complejo Religioso de San Pedro de la generosa y benemérita ciudad de Lambayeque, se encuentra ubicada al lado Norte y paralelamente a la Plaza de Armas “27 de Diciembre” de esta ciudad. Justamente en el espacio que le fuera señalado con motivo de la fundación - a mediados del siglo XVI - del pueblo de indios de San Pedro de Lambayeque, así su denominación original.

Su orientación es la habitual o tradicional en los templos cristianos, salvo raras y obligadas excepciones, esto es, situada la capilla mayor o cabecera al Naciente u Oriente, es decir el Este, por donde se levanta el Sol (símbolo de Cristo Salvador), y los pies, o sea el muro de la fachada, a Poniente, al Oeste u Occidente, dirección por donde se oculta el Sol.

Linda por el atrio lateral Norte con las antiguas capillas doctrinales o ramadas que forman una calle lateral a esta; por el Sur con la antigua cuadra denominada de “San Sebastián” hoy “Bolívar” y la Plaza de Armas “27 de Diciembre”; por el Este con la cuadra “Ayacucho” de la antigua calle “Real de Mercaderes”, después del “Comercio”, “Independencia”, hoy “8 de Octubre”; y por el Oeste con la antigua cuadra del “Cabildo” de la vieja calle “San Roque”, después “Unión” hoy “2 de Mayo” [1].

El geógrafo y escritor peruano Carlos J. Bachmann, la considera como “uno de los mejores edificios de su género en el norte del  Perú” [2]. Fr. Victorino Osende O.P., en su introducción al libro Boceto Histórico de la Iglesia de Lambayeque, del fraile dominico Ángel Menéndez Rúa, manifiesta que por su estilo arquitectónico se sitúa: “entre los mejores templos del Perú; y, tal vez, de Sudamérica, y lo harían digno de figurar entre las grandes basílicas del Nuevo Mundo” [3]. De todo esto se desprende haya sido catalogada, con toda propiedad, como la “Perla del Norte del Perú”.

Iglesia San Pedro de Lambayeque (Memo Luna, 2000)

Este majestuoso, espacioso y elegante “edificio noble” de la fe católica en Lambayeque fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación, por Resolución Suprema Nº 2900, en 1972.
El templo, de aspecto sobrio, está construido sobre cimientos de hiladas de ladrillo asentado con cal, con arcadas de cal y ladrillo y sólidos muros de adobes con mortero de barro como cerramiento.

En el centro de la portada de pies se abre el vano de dintel arqueado del ingreso principal [4], flanqueado por un par de columnas de fuste estriado y capitel toscano adosadas a pilastras y montadas sobre un pedestal [5], estas soportan un entablamento con arquitrabe y friso de triglifos (decoración acanalada) y metopas (recuadros entre los triglifos) sin ninguna ornamentación. Sobre estos una cornisa escalonada en el que se apoya un frontón partido [6] en cuyo centro superior destaca un ventanal ovalado - muy propio de la arquitectura peruana - con fina carpintería de madera y vidrios de colores que semejan vitrales, “rodeada de decoración en alto relieve, a modo de almohadillado, con profusas molduras que la remarcan” [7]. A los extremos y a cada lado de la ventana un ánfora. Ambas ánforas sobre un pedestal que emerge de los extremos del frontón partido.

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La coronación remata en un frontón circular, a ambos extremos de este cae una línea curva que termina en voluta. Justo al centro y detrás del frontón circular sobre un pedestal adornado con dos pináculos en línea en sus extremos laterales destaca la extraordinaria escultura del Apóstol San Pedro, Patrono de la iglesia y de la ciudad. Obra del reconocido escultor Chiclayano (natural del distrito de Pimentel) Miguel Baca Rossi. Tiene una altura de cuatro metros y fue colocada en 1947. El arquitecto restaurador limeño José María Gálvez Pérez sostiene que la portada de esta iglesia es de cierta tendencia post-renacentista.

Flanquean la portada principal dos torres que al parecer no se fabricaron simultáneamente ya que la torre del lado norte quedó por mucho tiempo inconclusa tal y como se desprende de las fotografías y documentos consultados. De ahí que las torres sean asimétricas, decimos esto porque no guardan proporción entre ellas. Esto, sin duda, porque la construcción de la torre norte de la iglesia se inició en las primeras cuatro décadas del siglo pasado, estando a cargo de la obra el arquitecto chiclayano Víctor Mora Flores, teniendo como maestro albañil al Sr. Guillermo Niño Vite, natural de Lambayeque [8].

Ambas torres están compuestas de tres cuerpos, separados entre si por un entablamento o cornisa volada, el primer cuerpo es de base cuadrada [9] y sobre este descansan el segundo y tercer cuerpo de planta octagonal (ochavadas), en cuyas esquinas se anteponen como soportes estructurales pilastras adornadas de una especie de almohadillado de largas planchas rectangulares dobladas en ángulo. Las caras del segundo cuerpo adornadas con dos órdenes de hornacinas arqueadas y superpuestas, cuya función es esencialmente compositiva y ornamental. Ambas torres presentan un óculo en la parte inferior de su segundo cuerpo. Un entablamento o cornisa separa el segundo del tercer cuerpo, “con solo una fila de hornacinas entre cada una de las pilastras” [10] estas a diferencia de las del segundo cuerpo “poseen capitel con volutas asociadas al orden jónico” [11] y son más bajas en cuanto a su altura.

La escalera dentro del muro del primer cuerpo de la torre del lado sur, y a la que se accede por una puerta de metal, es de caracol alrededor de un pilar central de madera de algarrobo; “la escalera del segundo cuerpo rodea en hélice la superficie interior de la torre donde se encuentran los peldaños; el cuerpo superior contiene las campanas y el reloj” [12] [13].

Tercer cuerpo de la torre del lado Sur y el reloj.

Existen seis campanas al interior del tercer cuerpo de la antigua torre del lado sur de la iglesia, cuatro de ellas con inscripciones en el pie, así tenemos:

I - “En Lambayeque, siendo cura y Vicario Don Francisco Suárez de Solís, Año de 1691. Campana de Indios”.

2 - “Santa María de las Mercedes Redentora. Campana de Cautivos, año de 1762 por Don Justo Modesto y Andrade”.

3 - “San Antonio ora por Nosotros”.

4 - “Nuestra Señora de los Dolores y Agonía. A devoción de Don Pedro de la Cotera. Año de 1789”.

Una campana pequeña de Jesús Nazareno y la campana del reloj.

“El remate superior se define a través de un profuso entablamento que contiene pequeños pináculos al eje de las pilastras. Una pequeña cúpula consolida el techo de cada una de las torres” [14].


El interior de la iglesia es de planta basilical distribuida en tres naves abiertas, una central y dos laterales, longitudinales, paralelas y comunicadas entre sí hasta el crucero. A la nave lateral derecha se le denomina de la Epístola, y a la de la izquierda del Evangelio. Los cinco primeros tramos de la nave central, más ancha y alta, están cubiertos por bóvedas baídas. Entre bóveda y bóveda se aprecian arcos fajones que tapan las juntas de dilatación de las mismas, los arcos se apoyan sobre igual número de pilares a ambos lados, elaboradas también de ladrillo asentado con cal, a excepción de la moderna cúpula o media naranja [15] del crucero cuya estructura, de doce vigas curvas de perfiles metálicos con tensores distribuidos radialmente, está cubierta de gruesas planchas de zinc galvanizado empernadas y remachadas.

Vista tridimensional del interior de la iglesia (Gálvez Pérez, 2014)

La cúpula [16] remata en una linterna del mismo material asentada sobre un entablamento en anillo, de circunferencia perfecta, “con friso decorado por ménsulas y modillones” [17], soportado por los cuatro arcos torales y sus cuatro pechinas en los rincones.

Cúpula con friso decorado con ménsulas y modillones

Las bóvedas vaídas que cubren las naves laterales, están también elaboradas con ladrillos asentados con mortero de cal y revestidas de yeso. Debemos también hacer mención que los tramos abovedados de la nave central o principal se encuentran exornados con logradas pinturas al óleo, obras del artista plástico Sr. Manuel de los Santos Asmat Azabache, natural del distrito de Moche (Trujillo), y ejecutadas entre los años de 1940 y 1943. Según el historiador trujillano Antonio Hermógenes Sachún Cedeño, el citado pintor adoptó el apellido Márquez, con el que más se le recuerda, en gratitud a su padrino de bautizo del mismo apellido.

Pero dejemos que el desaparecido y recordado fraile dominico  Francisco Javier Anís, nos dé un pormenorizado recuento de algunas de ellas, veamos:

    “Entrando por la puerta principal del templo: Primera Bóveda, sobre el coro alto, escena de Santa Cecilia, Patrona de la Música y de los músicos, tocando el órgano. Segunda Bóveda: El Juicio Final. Tercera Bóveda: Plaza de San Pedro en Roma; a la izquierda se ve al Papa Pío XII sentado y a la derecha El Buen Pastor (Jesús) envía a Pedro a cumplir su Misión en el mundo. Cuarta Bóveda: La Madre de Dios con algunos santos de la Orden de Santo Domingo. Quinta Bóveda: Jesús y sus Apóstoles en la Última Cena. Sobre la bóveda del presbiterio y el Altar Mayor se encuentra la escena en que El Padre Eterno corona a María como Reina de todo lo creado, según reza el quinto Misterio glorioso del Rosario” [18].

Jesús y sus apóstoles en la Última Cena (Memo Luna, 2007)

El Juicio Final (Memo Luna, 2014)


La Virgen del Carmen sosteniendo al Niño Jesús (Memo Luna, 2007)

Agreguémosle también a estos, las escenas que se encuentran pintadas en los muros laterales del transepto, así tenemos: en el muro del lado izquierdo la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en presencia de Santa Magdalena Sofía Barat (que se encuentra de rodillas), fundadora de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús, y en el muro del lado derecho la escena de la aparición de la Virgen María a Bernadette Soubirous o Bernardita en la gruta de Massabielle, en Lourdes (Francia). En los muros laterales del presbiterio se encuentran al lado izquierdo la representación del Arcángel San Miguel en actitud de vencer al demonio que se encuentra a sus pies, y en el derecho la de la Sagrada Familia  (Jesús ayuda a José en el taller, mientras María hila cerca de ellos). En la bóveda donde se encuentra el retablo de Nuestra Señora de la Merced, una escena de la aparición de la Virgen María a San Pedro Nolasco, y en la bóveda donde se ubica el retablo de Nuestra Señora del Carmen, un cuadro que representa a la Virgen del Carmen, sedente, sosteniendo al Niño Jesús en su brazo izquierdo, ambos con escapularios en sus manos y en actitud de liberar ánimas del Purgatorio. En las pechinas de la cúpula de metal del crucero, cuatro pinturas al óleo  con las figuras de Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres, San Juan Masías, todos de la Orden de Santo Domingo, y el apóstol San Pedro, patrono de la iglesia y de la ciudad.   

En el nivel más alto de la nave principal de la iglesia se observan catorce balcones, que constituyen el claristorio. Con sus antepechos de hierro sobre un entablamento de friso decorado y  cornisa en voladizo, y sus vanos de “umbrales abocinados en forma de arco rebajado o carpanel que se alternan con contrafuertes” [19] permitiendo a la luz iluminar el interior del templo, dándole claridad y un toque de fina elegancia a su interior por la reciente colocación de vidrios de colores a manera de vitrales en sus ventanales de fina carpintería de madera de cedro.

Posee un sobrio púlpito, colocado en el pilar del lado derecho del crucero, al cual se accede por una escalera curva de madera, está compuesto de pilar, antepecho, dosel y tornavoz, trabajados en fina madera de cedro. “Fue fabricado y ensamblado, sin poner un solo clavo, por don Eduardo Gramatiquita, natural de Polonia” [20].

Al centro de ambas naves laterales se abren dos portadas, de vanos abocinados, a la que se ubica en el lado de la Epístola, que mira hacia la plaza de armas, se le denomina puerta del “Perdón”, y puerta de “San Pedro”, a la que se encuentra en la nave del Evangelio, aquella que da frente a las capillas de doctrina o “ramadas”, tal y como las denominaban los naturales. A la portada principal o de pies se le llama puerta de la “Esperanza”.

Puerta del Perdón (Memo Luna, 2014)
 
Puerta de la Esperanza (Fredy Beltrán, 2014)
 
A ambos lados del presbiterio sobre elevado, que es el área donde se ubican la renovada mesa de altar y el altar mayor, se encuentran las sacristías. Son dependencias de planta rectangular cubiertas por bóvedas vaídas de ladrillo y cal. A ellas se accede “mediante una escalinata y una puerta en forma de arco con intradós abocinado” [21].

Bóveda de ladrillo y calicanto de la sacristía menor de la iglesia, reconstruida en 1880
En el muro testero de la remozada sacristía mayor sobresale la imagen del “Señor de la Agonía”, impresionante escultura de madera policromada y ojos de cristal, de autor desconocido. Se trata de un Cristo desnudo, de acusada musculatura. Pende de tres clavos aún vivo, con su rostro mirando hacia lo alto, cubre sus partes un paño o sudario sin ninguna ampulosidad. Menéndez Rúa nos dice que fue traído de Quito, por encargo del señor don José Silva Ruiz  para el oratorio de la Tina o taller de elaborar jabón y curtir pieles de San Judas Tadeo, del cual era propietario. “Arruinada completamente la Tina, como consecuencia de las torrenciales lluvias e inundación de marzo de 1871, el Santo Cristo pasó donado a la iglesia” [22].



El Señor de la Agonía (Memo Luna, 2000)

En la pared del frente un grande armario de esquina - de factura moderna - realizado en madera de fino cedro, en cuyo centro, y a manera de hornacina, se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, realizada en yeso policromado. En lo alto de esta pared, sobre el armario, penden cuatro cuadros pintados al óleo, sobresaliendo, por su antigüedad, el del obispo de Trujillo José Carrión y Marfil, natural de Málaga en España. Un personaje eminentemente realista, que llegó a ofrecer 4,000 pesos de donativo para organizar la resistencia contra la Expedición Libertadora del Sur comandada por el general don José de San Martín. Inmediatamente debajo de este y de izquierda a derecha, los retratos de Monseñor Daniel Figueroa Villón (Carhuaz - Ancash), primer Obispo de la flamante Diócesis de Chiclayo desde el 17 de diciembre de 1956, hasta 1967; al centro, Monseñor Jesús Moliné Labarta (español), III obispo de Chiclayo, desde 1997 hasta el 2014, y a su derecha Monseñor Ignacio María de Orbegoso y Goicoechea (Bilbao – España), II Obispo de Chiclayo desde 1968 hasta 1997. Recientemente se ha colocado también el cuadro al óleo del actual Obispo de la Diócesis de Chiclayo, Monseñor Robert Francis Prevost.

Antiguo retrato del Obispo español José Carrión y Marfil (Izquierdo Castañeda, 2000)

La Capilla Bautismal está situada al lado lateral derecho del primer tramo (nave de la Epístola), contraviniendo las reglas litúrgicas, donde se observa que el baptisterio debe estar situado en el norte de la iglesia. La pila bautismal es de bronce y de taza circular, se asienta sobre un simple pilar de ladrillo asentado con cal y revestido de yeso. Esta antigua pila perteneció a la capilla baptisterio de la Ramada de San Pedro, hoy Capilla San Francisco de Asís, “hasta 1891, en que tras la Visita Canónica del Ilustrísimo Sr. Medina fue trasladada a la iglesia” [23].

En el ventanal de esta capilla, de cabecera plana, se han colocado recientemente vidrios de color ámbar, dándole al espacio una especial iluminación en horas del día. En las paredes laterales dos pinturas murales al óleo, salidas del pincel de Manuel Marques, una del Bautismo de Jesús, lamentablemente trunca, y otra del Bautizo de un niño. Cierra este ámbito una antigua reja de balaustres de madera, recientemente reparada y barnizada. 

El coro alto se levanta sobre el primer tramo de la nave central, ocupando todo su ancho. Se accede por una escalinata curva de ladrillo y cemento, con pasamano de madera. Fue construido en la década del 60 del pasado siglo, por lo que su factura es completamente moderna, inadecuada e intrusa, ya que se incorporó al espacio un elemento visual totalmente extraño e inarmónico con el conjunto. Vale como consuelo que la intervención es totalmente reversible, y algún día, mediante un proyecto integral de restauración se podrá revertir éste problema.

Trece significativos retablos engalanan el interior del templo (uno de los instrumentos con los que contó la iglesia para el adoctrinamiento de los iletrados), cuyos nombres obedecen a la imagen titular a cuya advocación estuvieron dedicados desde un principio, o, en su defecto, les fueron asignados con el correr del tiempo. Los hay de estilo barroco, rococó y neoclásico, siguiendo las pautas impuestas por la moda imperante en el momento en que estas máquinas fueron realizadas.

Los retablos colaterales, comenzando por el altar mayor de estilo neoclásico que ocupa toda la cabecera de la nave central del templo, son:

Lado del Evangelio

Retablo del Sagrado Corazón de Jesús (estilo rococó)
Retablo de Nuestra Señora de la Merced (estilo rococó)
Retablo de Nuestra Señora de Fátima (estilo rococó)
Retablo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (estilo rococó)
Retablo de San Judas Tadeo (estilo rococó)
Retablo del Señor de la Exaltación (estilo neoclásico)
Capilla y Retablo de Jesús Nazareno (estilo barroco)

Lado de la Epístola

Capilla y Retablo de Nuestra Señora de Dolores (estilo barroco)
Retablo del Señor de la Columna (estilo neoclásico)
Retablo del Señor de Ánimas (estilo rococó)
Retablo de San Antonio de Padua (estilo barroco)
Retablo de Nuestra Señora del Carmen (estilo neoclásico)
Retablo de Nuestra Señora del Rosario (estilo rococó)

Altar Mayor de estilo neo-clásico (Memo Luna, 2014)
 
Retablo rococó de Nuestra Señora de la Merced (Memo Luna, 20014)

Retablo rococó del Señor de Ánimas (Fredy Beltrán, 2015)
 
Retablo barroco de Jesús Nazareno (Memo Luna, 2014)


Detalle de pintura mural al temple (Gálvez Pérez, 2015)

Como un retorno al autentico y esplendoroso pasado del templo lambayecano ha sido catalogado, por los especialistas y pobladores de esta devota ciudad, el descubrimiento de significativas pinturas murales, del siglo XVIII y de autor anónimo, localizadas en el primer tramo de la nave del Evangelio, lado izquierdo de la iglesia, justamente en el espacio que ocupa la pequeña bóveda de media naranja, con cúpula, anillos y pechinas, en el primer cuerpo de la torre de la iglesia. Estas muestras constituyen hoy un atractivo turístico más de esta monumental iglesia. Fueron restauradas por el artista plástico Francisco de Asís Chevez Chira, con recursos proporcionados por la parroquia de Lambayeque, siendo administrador eclesiástico el Padre Edwin Fredy Beltrán García.


Notas

[1] Izquierdo 2006: 5.

[2] Bachmann 1921:

[3] Menéndez 1935: IX.

[4] Con puerta de dos grandes hojas batientes y postigo, claveteada de rosetones de bronce y cobre.

[5] Estas van en disminución de diámetro hacia arriba; hacia el medio del fuste tienen un pequeño ensanchamiento (éntasis), que les proporciona cierta esbeltez.

[6] Caso muy típico en la arquitectura peruana en palabras del arquitecto restaurador limeño José María Gálvez Pérez.

[7] Castañeda Murga, Espinoza Córdova y Pimentel Carranza O.P. 2015: 142.

[8] La inauguración se efectuó el 11 de septiembre de 1948, con ocasión de celebrarse las Bodas de Plata (25 años) de la llegada de los misioneros dominicos a esta ciudad. Por este motivo se celebró una misa oficiada por el Arzobispo de la Diócesis de Trujillo Monseñor Aurelio Guerrero con la participación del párroco Fr. Miguel Matamala O. P. y Fr. Wenceslao Fernández O. P. A este solemne acto asistieron los padres lazaristas y franciscanos de Chiclayo, los párrocos de Chiclayo, Motupe, Monsefú, Pimentel, Jayanca y Ferreñafe. Luego del oficio religioso, el Arzobispo en compañía del párroco de la iglesia procedió a la bendición de la flamante obra, actuando como padrinos el Sr. Marcial Pastor y la Sra. Luisa Larco de Nova. Queremos agregar: que la gallarda, arrogante y vieja torre del lado sur tiene una altura de aproximadamente 40 metros.

[9]Un paralelepípedo en forma de macizo cubo compuesto por cuatro arcos de mampostería que ocupa el primer tramo de las naves laterales.

[10] Castañeda Murga, Espinoza Córdova y Pimentel Carranza O.P. 2015: 143, 144.

[11] Ibíd..: 144.

[12] Bachmann, 1921:

[13] En lo que respecta al reloj público, este es de manufactura inglesa. Fue donado, en 1862, por don Manuel Salcedo Peramás, natural de esta ciudad e hijo legitimo de Manuel López Osaba de Salcedo y Tomaza Peramás Villodas. Don Manuel casó en primeras nupcias con la dama lambayecana doña Josefa Ruiz. Fue dueño de la hacienda Talambo. El reloj fue colocado en 1864, por el maestro trujillano Nicolás Zevallos.

[14] Castañeda Murga, Espinoza Córdova y Pimentel Carranza O.P. 2015: 144.

[15] “Las medias naranjas proliferaron en la arquitectura peruana no sólo en el siglo XVIII, sino también durante el siglo XVII”. San Cristóbal Sebastián 1988: 81.

[16] La actual cúpula data de 1899 y sustituyó a la fabricada de cal y ladrillo; las llamas de un voraz incendio la trajeron por los suelos en 1891.En ese lamentable siniestro se quemó también el altar mayor de madera que es donde se inicio el fuego. “”En efecto en un incendio producido en el Altar Mayor, durante la octava del Carmen, las llamas buscaron salida por la bóveda hasta llegar a la media naranja y sea por el motivo que fuere, lo cierto es que, se desplomó ésta hundiendo el pavimento interior, a tiempo que no había gente en el Templo. El Altar mayor y la Media - naranja, ambos de metal, fueron encargados a Estados Unidos, y pagados dos veces con plata de alhajas de la misma Iglesia, por el contratiempo de haber dado quiebra el Banco, donde habían depositado la primera suma de pago”. Menéndez Rúa 1935: 95, 96.  

[17] Castañeda Murga, Espinoza Córdova y Pimentel Carranza O.P. 2015:

[18] J.Anís

[19] Chirinos – Zárate 2011

[20] Menéndez Rúa. 1935:

[21] Chirinos – Zárate 2011.

[22] Menéndez Rúa  1935: p.

[23] Menéndez Rúa 1935: 89. 


Bibliografía

Anis, Javier Francisco OP.
1997. Parroquia San Pedro Lambayeque.

Bachmann, Carlos J.
1921. Departamento de Lambayeque. Monografía Histórico – Geográfica. Imprenta Torres Aguirre, Lima.

Castañeda Murga, Juan – Espinoza Córdova, María del Carmen.
2010. Fuentes documentales para la historia virreinal de Lambayeque. Opúsculos del Fondo Pro Archivo 11. Lima.

Chirinos, Haydee - Zárate, Eduardo.
2011. Historia de la Construcción en Lambayeque. Periodos Prehispánico y Virreinal. Tesis para optar del grado de Maestro en Tecnología de la Construcción. Universidad Nacional de Ingeniería. Facultad de Ingeniería Civil. Sección de Postgrado. Lima – Perú.

Izquierdo Castañeda, Jorge R.
2006. La Iglesia San Pedro de Lambayeque. Suplemento Dominical del Diario "La Industria" de Chiclayo, mayo 21.
2007. Las calles originarias de Lambayeque. Suplemento Dominical del Diario "La Industria" de Chiclayo, marzo 11.



 




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